Much@s de vosotro@s seguro os habéis encontrado en la vida ante situaciones que necesitaban de un análisis profundo del entorno para entender qué estaba pasando y emprender acciones para mejorar la situación. Ante esta tesitura, es posible que hayáis empleado la típica lista de pros y contras para tomar una decisión sobre cómo actuar ante el problema. Desde mi lado os propongo otra sencilla y eficaz herramienta de diagnóstico y decisión: para aquell@s que no lo conozcáis os presento el DAFO o el SWOT (equivalente en inglés) , cuyas siglas representan los conceptos a los que se refiere esta metodología de análisis estratégico: Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. La matriz es bien sencilla y los modelos de presentación son tan variados como la imaginación alcance, pero en resumen se trata de enumerar las fortalezas y debilidades (análisis interno de la situación) y las oportunidades y amenazas (análisis externo) que afectan a un problema, situación, estado, …; en términos más globales a un negocio o incluso al propio individuo o a tu marca personal.

Pero, ¿por qué es tan importante contar con un buen DAFO? La respuesta puede parecer obvia pero muchas veces en la inmediatez del mundo que nos rodea no nos paramos a pensar detenidamente en nuestra situación en ese momento preciso. Este tipo de análisis nos obligará a indagar sobre quiénes somos, hacia donde podemos ir y hacia dónde queremos ir. Es decir, podremos emprender acciones para fortalecer nuestras debilidades, mitigar las amenazas que nos acechan, potenciar nuestras fortalezas y aprovechar al máximo las oportunidades que se nos ofrecen. Solamente haciendo una retrospección que “nos ponga en situación” podremos avanzar hacia adelante y superar las amenazas a las que estamos expuestos a pesar de tener nuestras propias debilidades como impedimentos internos. Como veis, esto es total y absolutamente extrapolable al individuo y a cualquier situación vital, pero a nivel de negocio supone una gran ventaja el conocer no sólo la identidad de nuestra empresa, negocio o entidad, sino también cuál es la reputación generada entre nuestros públicos, incluyendo por supuesto a nuestros competidores y/o antagonistas.

En todo caso, ¿cuándo debemos crear nuestro DAFO y cuáles son las claves? En términos técnicos en materia de relaciones públicas y comunicación corporativa, el DAFO debe ser una herramienta esencial. Y no sólo en la fase de análisis de cualquier plan de comunicación que se precie, sino también un mecanismo de auto-crítica en la revisión constante de la situación de una empresa o individuo a lo largo de su historia, puesto que las circunstancias que le rodean y su propia esencia irán variando en el tiempo. Asimismo, dado que las empresas, organizaciones, entidades o individuos pasan por momentos buenos y malos a lo largo de su existencia, en ocasiones de crisis el DAFO será una herramienta altamente recomendable para re-situarnos y crear un plan de actuación ad-hoc que nos ayude a afrontar una situación desfavorable. Por ello, no está de más volver periódicamente sobre nuestro DAFO inicial para identificar nuevas debilidades y amenazas, y poder buscar oportunidades renovadas. Porque en ocasiones ocurre que no somos conscientes de que nos abocamos a una crisis en toda regla y, gracias a este análisis, podremos identificar cualquier problema y reaccionar de manera proactiva evitando una crisis o al menos mitigándola.

En cuanto a la creación de un buen DAFO, éstas son algunas de las recomendaciones incluyendo las de ciertos expertos :

– Escribe tus ideas organizándolas en una cuadrícula por categorías. Lo ideal es que aparezcan primeros los conceptos positivos, pero también puedes ordenarlos por procedencia y comenzar por enumerar los factores internos y después los externos.

– Ser sinceros a la hora de identificar nuestras debilidades sin temor a resultar frágiles. Sólo se pueden construir fortalezas desde el conocimiento de los cimientos que se tambalean.

– Se recomienda establecer cinco o seis opciones máximo para cada una de las categorías. Así sólo afrontaremos las situaciones más prioritarias. – Cada elemento identificado debe estar vinculado al público al que afecta. De este modo, será más fácil establecer las estrategias o acciones a emprender para cada uno de esos públicos o target.

– Tampoco hay que olvidar que en determinadas ocasiones (como podría ser en un momento de crisis), pueden existir elementos que encajen en categorías contrapuestas, pero sólo deben aparecer en una de ellas o estaríamos ante un análisis inconsistente y poco útil a la hora de emprender acciones. Así pues, tendrás que decidir dónde tiene más relevancia o efecto. Para terminar, solamente incidir en su criticidad y protagonismo en la era digital donde la reputación digital se crea o se destruye en apenas segundos a golpe de clic, de unlike, de un mala review o de un post negativo. Dicho lo cual, resulta altamente recomendable contar con un análisis de la situación actualizado en cada uno de nuestros ciclos de acción, bien sea a nivel empresarial o simplemente vital.

Os dejo algunos links de interés a vídeos introductorios existentes en la red:

SWOT Analysis: https://www.youtube.com/watch?v=qJyU5RqS_rk

DAFO Personal: https://www.youtube.com/watch?v=enWsI5u55gg

Caso Starbucks: https://www.youtube.com/watch?v=mR9eICQJLXA

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