¿Alguna vez te has planteado por qué hay mensajes más o menos interesantes, divertidos, útiles, disruptivos, etc. que acaban por no tener ninguna trascendencia, o lo que es lo mismo, pasan por nuestro lado “sin pena ni gloria”?

La clave no está realmente en la temática ni tan siquiera en la forma de escribir, pero sí que reside en recorrer una fase de preparación o pre-elaboración de nuestros mensajes de una manera estratégica.

Así pues, en primer lugar, antes de redactar ningún mensaje deberíamos pensar sin ir más lejos en las 5Ws del periodismo: el qué, dónde, cuándo, cómo y por qué.

Sin embargo, esto sólo constituiría el esqueleto del mensaje. Pero, ¿nos hemos planteado a quién le vamos a hacer llegar dicho mensaje? ¿Conocemos realmente quienes son nuestros stakeholders?

El término anglosajón stakeholder hace alusión a los públicos objetivos clave con los que una organización tiene relación en el desarrollo de su actividad, es decir, en lenguaje llano, aquellos para “los que trabajamos”. En este sentido, el tipo de público de interés implicados dependerá de la idiosincrasia, naturaleza y actividad de una entidad en concreto. Tanto es así que podremos considerar públicos internos (empleados, accionistas, comerciales, etc.), públicos externos (competidores, medios sociales, proveedores/distribuidores, etc.), o incluso públicos mixtos.

Lo que hemos de tener muy claro es que cada organización tiene los suyos propios, y que la foto podrá variar a lo largo de su vida en activo. Y es por ello que en todo plan de comunicación que se precie, deberíamos tener presentes quiénes son nuestros públicos enmarcándolos en diferentes categorías, dependiendo de la fase en la que nos hallemos en cada momento.

De esta forma en la fase de análisis de situación resulta absolutamente determinante haber hecho una buena identificación y definición de stakeholders, y para ello que debemos elaborar nuestro mapa de públicos con el fin de establecer las bases de nuestra estrategia comunicativa, aunando esfuerzos para enviar mensajes más eficaces a quienes realmente nos interesa.

Muchos son l@s autor@s que han propuesto variadas formas de plasmar la relación de los públicos con la organización pero desde Comunicaciones Balder te proponemos esta manera sencilla y visual de mostrar la composición de tus stakeholders.

Ejemplo genérico de Mapa de Públicos

A partir de aquí ya podríamos centrarnos en cuáles serán nuestras metas y objetivos para cada uno de estos públicos puesto los insights que mueven a cada grupo serán bien diferentes. Es un hecho que las motivaciones de cada individuo varían dependiendo de la forma en la que se relacionan con una organización en concreto.

Además, será importante determinar los canales que vamos a utilizar, sobre todo en la era post-digital donde algunos de los recursos ya parecen agotados de antemano.

Pero esto y mucho más, llegará en nuestras próximas entregas.

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